El Ayuntamiento endurece las inspecciones y comienza a revocar licencias de terrazas para combatir los incumplimientos reiterados y mejorar la convivencia.
El Ayuntamiento de Barcelona ha reforzado la vigilancia sobre las actividades económicas en el distrito de Ciutat Vella, donde entre 2023 y 2025 se han realizado más de 21.000 inspecciones. La nueva estrategia se centra en los establecimientos reincidentes, especialmente terrazas y locales de restauración, con medidas como la no renovación y la revocación de licencias, que ya ha supuesto el cierre durante un año de dos terrazas en La Rambla. El consistorio busca garantizar el cumplimiento de la normativa, reducir la sensación de impunidad y compatibilizar la actividad comercial con la convivencia y el uso ordenado del espacio público.
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