La nueva ordenanza limita al 10% los puestos no alimentarios e incorpora medidas para evitar la especulación y facilitar el relevo generacional.
El Ayuntamiento de València ha aprobado una nueva ordenanza para modernizar la gestión de los mercados municipales y preservar su función como espacios de abastecimiento de proximidad. La normativa reduce del 20% al 10% el límite de puestos destinados a actividades no alimentarias, con el objetivo de evitar procesos de turistificación y reforzar la oferta tradicional. Además, introduce medidas para frenar la especulación en las concesiones, flexibiliza el relevo generacional y actualiza aspectos relacionados con los horarios, la transmisión de licencias y las normas de convivencia en los mercados.
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