Los negocios históricos alertan de la presión de los alquileres, el turismo y la burocracia y piden reducir la carga fiscal para facilitar el relevo generacional
Los comercios históricos de Barcelona afrontan importantes dificultades para garantizar su continuidad, pese a su contribución al tejido económico y a la identidad de los barrios. Negocios centenarios como farmacias, pastelerías, guanterías o tiendas de enmarcación destacan su capacidad de adaptación, pero alertan del impacto de los alquileres, los cambios en los hábitos de consumo, la presión turística y la carga administrativa y fiscal. Sus responsables reclaman mayor apoyo institucional para preservar un comercio con identidad y facilitar el relevo generacional.
Puedes leer la noticia completa en el siguiente enlace: La Vanguardia