La gestión de paquetes aporta ingresos adicionales y genera un flujo constante de clientes, aunque exige espacio y capacidad para asumir la actividad logística
El auge de las compras online está convirtiendo a pequeños comercios y quioscos en puntos habituales de recogida, devolución y envío de paquetes. Para algunos establecimientos, este servicio ya representa hasta el 10% de sus ingresos y, además, permite atraer nuevos clientes al local. La tendencia refuerza el papel de los comercios de proximidad como parte de la última milla y abre la puerta a nuevos servicios, como consignas para equipajes de turistas. Sin embargo, la actividad también requiere espacio, personal y capacidad de gestión, por lo que no resulta viable para todos los negocios.
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