El crecimiento de alojamientos turísticos, cafeterías, minimarkets y tiendas de souvenirs reduce la oferta de comercios de proximidad y obliga a los residentes a desplazarse para realizar la compra cotidiana.
Un recorrido por el eje Encarnación-Alfalfa muestra la transformación del comercio del centro de Sevilla, donde los negocios tradicionales de alimentación han ido dejando paso a establecimientos orientados principalmente al visitante. La proliferación de minimarkets, cafeterías, tiendas de souvenirs y otros negocios turísticos contrasta con la reducción de la oferta necesaria para la compra cotidiana de los residentes, planteando el reto de mantener un centro urbano habitable y con servicios de proximidad.
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