Carrefour, Alcampo y Consum ya aplican IA para personalizar la compra, mejorar la eficiencia y reducir el desperdicio, mientras el sector busca demostrar su rentabilidad.
La inteligencia artificial ya se está incorporando a la distribución alimentaria española y empieza a intervenir tanto en la experiencia de compra como en la gestión interna de los supermercados. Carrefour apuesta por recomendaciones y promociones personalizadas; Alcampo utiliza IA para detectar productos próximos a caducar y reducir el desperdicio; y Consum trabaja en la hiperpersonalización y la automatización de tareas. El reto ahora es determinar hasta qué punto estas tecnologías pueden generar un retorno económico y transformar de forma significativa la relación entre consumidores, marcas y establecimientos.
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