El comercio evoluciona hacia un modelo en el que la interacción, la recomendación y la comunidad ganan peso frente a la exposición tradicional del producto.
El artículo analiza cómo las redes sociales y el social commerce están transformando la relación entre comercios, marcas y consumidores. La tienda deja de ser únicamente un espacio físico o digital donde mostrar productos y pasa a convertirse en un espacio de conversación, descubrimiento y confianza, donde los creadores de contenido y las comunidades tienen un papel creciente en la decisión de compra. Los vídeos, las retransmisiones en directo y las recomendaciones personales permiten convertir la interacción en una nueva forma de experiencia comercial.
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