El Ayuntamiento estudia una ordenanza de usos comerciales y una bolsa de locales para favorecer la implantación de negocios de proximidad mientras prepara un futuro Pla d’Usos.
Tarragona busca frenar la pérdida de comercio tradicional y garantizar los servicios necesarios para los residentes de la Part Alta. El Ayuntamiento estudia limitar la apertura de nuevos establecimientos dirigidos exclusivamente al turismo, al tiempo que plantea crear una bolsa municipal de locales con alquileres inferiores a los de mercado condicionados a la implantación de negocios de proximidad. Estas medidas complementarían el futuro Pla d’Usos del casco histórico, que pretende ordenar las actividades comerciales y definir qué usos se quieren favorecer para evitar la pérdida de residentes y preservar la vitalidad del barrio.
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